Brasil vota mañana: Lula lidera, Flávio cierra la brecha y el Mercosur mira de cerca
A un día de la primera vuelta, una encuesta CNT/MDA ubica a Luiz Inácio Lula da Silva con 43,1% y a Flávio Bolsonaro con 38%. Ninguno supera el 50% y el balotaje del 25 de octubre se perfila como el escenario más probable, con impacto directo sobre el Mercosur y el comercio con la Argentina.

Brasil se despierta este domingo con más de 150 millones de electores habilitados y una contienda que ya no admite distancias cómodas. La última medición de CNT/MDA ubica al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, con el 43,1% de la intención de voto y al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, con el 38%. La ventaja se achicó respecto del sondeo de mediados de septiembre, cuando el mandatario marcaba 40,5% y el opositor 30,4%.
Para imponerse en primera vuelta hace falta superar el 50% de los votos válidos. En ese cálculo —que excluye blancos y nulos— CNT/MDA asigna a Lula el 47,8% y a Flávio el 42,1%. Ninguno cierra la puerta del balotaje: el Tribunal Superior Electoral tiene fijado el 25 de octubre para una eventual segunda vuelta.
A un día de la primera vuelta, una encuesta CNT/MDA ubica a Luiz Inácio Lula da Silva con 43,1% y a Flávio Bolsonaro con 38%. Ninguno supera el 50% y el balotaje del 25 de octubre se perfila como el escenario más probable, con impacto directo sobre el Mercosur y el comercio con la Argentina.
Una campaña que se estrecha
Otros sondeos dibujan un cuadro igual de ajustado. AtlasIntel/Bloomberg, citado en coberturas de la víspera, ubicó a Lula en 45,3% y a Flávio en 42,2% en primera vuelta. En un escenario de balotaje, CNT/MDA proyecta 47,3% para el presidente y 43,1% para el senador, con una distancia de apenas 4,2 puntos.
Lula, de casi 81 años y en busca de un cuarto mandato no consecutivo, cierra la campaña en San Pablo, sobre el techo de un automóvil ante miles de seguidores vestidos de rojo. Flávio, de 45 años, apuesta a caravanas en motocicleta por el interior paulista y por Río de Janeiro, con una estética similar a la que usó su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, hoy en prisión domiciliaria tras ser condenado por golpismo.
En el podio aparecen Augusto Cury (3,2%), Ronaldo Caiado (3%) y Renan Santos (1,5%). La redistribución de esos votos, si se confirma el balotaje, puede inclinar una definición que en 2022 se resolvió por apenas 1,8 puntos.
Lo que mira la Argentina
Brasil es la principal economía de América Latina, el socio comercial más relevante de la Argentina y el eje del Mercosur. Cualquier giro en Brasilia se siente rápido en Buenos Aires: exportaciones brasileñas hacia el mercado argentino acumularon caídas interanuales en los primeros ocho meses de 2026; en agosto las ventas fueron de USD 1.478,8 millones, un 9,6% menos que un año atrás, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil. La industria de transformación retrocedió 14,9% interanual en el mismo mes.
Durante su mandato actual, Lula priorizó el multilateralismo, el diálogo sudamericano y el fortalecimiento de los BRICS, sin alinear el país de forma exclusiva con Washington ni con Beijing. Un eventual cambio de gobierno podría reordenar prioridades frente a Estados Unidos —donde Donald Trump observa la elección de cerca, aliado histórico de Jair Bolsonaro— y frente a China, aunque el comercio bilateral con Asia responde a intereses estructurales que suelen sobrevivir a los ciclos políticos.
Polarización hasta el final
La campaña se cerró sin debates cara a cara entre los dos favoritos. Lula hizo de la soberanía un eje discursivo y acusó a Washington de pretender apropiarse de recursos brasileños, entre ellos las tierras raras. Flávio capitaliza el descontento por el costo de vida y la inseguridad, y arrastra también investigaciones por corrupción y lavado de dinero que el oficialismo usó como munición.
En las calles, la polarización es tangible. Seguidores del PT esperan al presidente cerca de la Avenida Paulista; en el interior paulista, filas de motos y 4x4 aguardan al senador con camisetas del candidato y fotos de su padre. Electores indecisos todavía buscan información a horas del cierre de urna.
La investidura está prevista para el 5 de enero en Brasilia. Antes, el domingo dirá si hay ganador de una sola vuelta o si América Latina se prepara para tres semanas más de campaña en la mayor economía de la región. Para la Argentina, no es solo política exterior: es comercio, industria e integración en el bloque que más la condiciona.

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