ARGENTINAMÉXICOPARAGUAY
Newsletter
MARTES, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2026EDICIÓN ARGENTINA
Periodismo para entender
lo que pasa. Mis lecturas
Dólar blue$ 1.565Dólar MEP$ 1.563,9Dólar CCL$ 1.654Dólar oficial$ 1.550Brent$ 111.70+1,96%Soja$ 1,256.50+0,24%
Política monetaria

Caputo cierra la puerta al “plan platita”: pesos escasos y dólar vigilado

El ministro de Economía descartó una expansión monetaria para reactivar la actividad y defendió una base monetaria en mínimos históricos. El oficialismo combina ese mensaje con intervenciones en futuros y bonos dólar linked para administrar la presión cambiaria hacia 2027.

"El dólar sigue demandado y el Gobierno dejó que llegara a $1545 en los últimos días del mes." (TN)

El jefe de la cartera económica volvió a fijar el límite de lo que el oficialismo está dispuesto a hacer con la liquidez. En un foro con ejecutivos financieros, Luis Caputo subrayó que la base monetaria se mantiene en uno de sus niveles históricamente más bajos y que, en la práctica, no creció de manera relevante en el último año. El mensaje apunta a una expectativa que circula en la plaza: que, de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2027, el Gobierno afloje el puño monetario para empujar consumo y actividad.

Caputo lo negó de frente. Dijo que quienes esperan que “salgan pesos de algún lado” para comprar dólares se equivocan, porque la cantidad de pesos es limitada. En esa línea, descartó de hecho un “plan platita” —la expansión de dinero para reactivar— y vinculó la baja de la inflación al orden fiscal y monetario. Para el ministro, esa previsibilidad es algo que el país “no ha tenido nunca”.

El ministro de Economía descartó una expansión monetaria para reactivar la actividad y defendió una base monetaria en mínimos históricos. El oficialismo combina ese mensaje con intervenciones en futuros y bonos dólar linked para administrar la presión cambiaria hacia 2027.

El timing no es inocente. La actividad, el empleo y el salario real siguen bajo la lupa, y crece la presión política para que Hacienda “haga algo”. Caputo respondió que la apuesta no es licuar con emisión, sino mejorar productividad con reformas estructurales. En el mismo tono, criticó a quienes, según él, buscan una Argentina pobre para pagar salarios pobres.

Inflación, dólar y el cierre de septiembre

En el corto plazo, el tablero muestra una inflación de septiembre que las consultoras ubican por debajo del 2%, con un leve rebote respecto del 1,7% de agosto, el piso del año. En las últimas semanas hubo más presión en alimentos, lo que complica perforar ese piso. Además, se habla de un ajuste de combustibles por encima del 1% ya anunciado, con impacto potencial en el índice de octubre.

Del lado cambiario, el mayorista operó cerca de los $1.520 y apunta a cerrar el mes con una suba inferior al 1%. El minorista se movió en torno de $1.545. La devaluación del mes volvería a quedar por debajo de la inflación proyectada, un ancla posible por liquidaciones del agro, obligaciones negociables y volúmenes altos en el spot, junto con compras oficiales más moderadas.

Esa “estabilidad relativa” no implica que la demanda de divisas haya desaparecido. En septiembre el Banco Central sumó menos de u$s250 millones en reservas, la cifra más baja del año. La plaza interpreta que el oficialismo prefiere administrar volatilidad antes que reconstruir reservas a cualquier precio.

Tres ejes para contener al tipo de cambio

Según el seguimiento del mercado, la estrategia oficial combina tres herramientas. Primero, menor compra neta de dólares para no alimentar presión. Segundo, presencia en contratos de dólar futuro: Caputo sostuvo que la posición del BCRA está cerca de cero, aunque operadores marcan que en las últimas ruedas creció el interés abierto, sobre todo en el contrato de octubre. Tercero, participación en bonos en pesos atados a la devaluación oficial (dólar linked), reforzada por canjes del Tesoro hacia el BCRA que amplían poder de fuego en ese segmento.

Casas de bolsa estimaron ventas oficiales de linked por cientos de millones de dólares en el mes, con jornadas de volumen elevado. Fuentes oficiales, en tanto, insisten en que no buscan fijar un nivel de tipo de cambio, sino “administrar factores distorsivos” sin fundamentos económicos.

El “poder de fuego” hacia 2027

Para tranquilizar expectativas preelectorales, Caputo exhibió un esquema de recursos: unos u$s40.000 millones entre swaps con China y Estados Unidos, u$s20.000 millones por compras de reservas de este año y u$s15.000 millones vía mercado de futuros —un total de u$s75.000 millones—, más ingresos esperados por proyectos del RIGI y por un saldo comercial más holgado en 2027.

También destacó el alargamiento de vencimientos de deuda en pesos y proyectó cuatro años consecutivos de equilibrio financiero. El diagnóstico oficial es que el modelo seguirá generando dólares y que no hace falta una devaluación discrecional para ordenar precios relativos.

La oposición y buena parte del mercado siguen mirando el riesgo país, el consumo y la actividad. El Gobierno, en cambio, eligió repetir la misma ecuación: pesos escasos, inflación a la baja y dólar vigilado. El “plan platita”, al menos en el discurso de Hacienda, quedó fuera del menú.

SEGUÍ LEYENDO

La conversación (0)

Comentarios visibles en este navegador.