Caputo lanza en París la ciudadanía por inversión desde US$350.000
En el cierre de la Argentina Week, Caputo y Santilli presentaron el programa que habilita a extranjeros a pedir la ciudadanía con un aporte de US$350.000 al Tesoro o un título de US$800.000. Las solicitudes se abrirán en el cuarto trimestre.

En el último día de la Argentina Week en París, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, presentaron el Programa de Ciudadanía por Inversión. La iniciativa habilita a extranjeros a solicitar la ciudadanía argentina —y el pasaporte— a cambio de un aporte en dólares al Estado o de la suscripción de un título público creado a medida. Las solicitudes se recibirán durante el cuarto trimestre de 2026.
El anuncio se hizo en la embajada argentina en la capital francesa, con el marco de una gira dedicada a atraer capitales. Caputo resumió el clima con una frase que quedó grabada: el pasaporte argentino "cotiza muy bien" y es aceptado en unos 140 países. Santilli, en la misma línea, habló de una Argentina que "abre los brazos" a quienes quieran invertir.
En el cierre de la Argentina Week, Caputo y Santilli presentaron el programa que habilita a extranjeros a pedir la ciudadanía con un aporte de US$350.000 al Tesoro o un título de US$800.000. Las solicitudes se abrirán en el cuarto trimestre.
Dos vías, un mismo objetivo
El esquema ofrece dos caminos para el solicitante principal. El primero es un aporte directo y no reembolsable de US$350.000 al Tesoro Nacional. El segundo es la suscripción de un título público a tasa cero, creado específicamente para el programa, por US$800.000. En ambos casos, los fondos deben circular por el sistema financiero formal y cumplir estándares de prevención de lavado y de financiamiento del terrorismo.
También pueden aplicar el cónyuge y los hijos del titular. Los cónyuges y los hijos solteros sin descendencia de entre 18 y 25 años deberán aportar US$100.000 al Tesoro. Para los menores de 18 años, el monto baja a US$25.000. Así, una familia tipo —solicitante principal, cónyuge y dos hijos menores— completa el trámite con un desembolso total de US$500.000.
Los recursos, según el comunicado oficial, se destinarán a fortalecer la posición fiscal y financiera del país. El Gobierno encuadra el programa en su estrategia de apertura e integración internacional, alineada —dice— con recomendaciones de la OCDE y del GAFI.
Controles antes del sí
La evaluación la conduce la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, con intervención de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), la Unidad de Información Financiera (UIF) y los ministerios de Seguridad y del Interior. El proceso incluye verificación de identidad, trazabilidad y licitud del origen de los fondos, análisis patrimonial y financiero, riesgo jurisdiccional, antecedentes penales y reputacionales e historial migratorio.
Una vez cerrada esa etapa, la Agencia eleva una recomendación a la Dirección Nacional de Migraciones, que tiene la decisión final de aprobar o rechazar cada solicitud. Caputo señaló que Juan Pazo, ex titular de ARCA, asesora al nuevo organismo, y que el Gobierno trabajó con firmas internacionales especializadas en migración por inversión.
De Sun Valley a París
El ministro contó que la idea germinó hace dos años en un viaje a Sun Valley, en Estados Unidos, donde inversores tecnológicos —"popes" del sector, según su relato— preguntaron por la posibilidad de obtener la ciudadanía argentina. El marco normativo se fue armando después: el Decreto 366/2025 modificó la Ley de Ciudadanía 346 para admitir la naturalización por "inversión relevante", y el Decreto 524/2025 reglamentó el circuito vía la Agencia.
"Argentina hoy es un faro de libertad e inversión en el mundo", afirmó Caputo en la presentación. Santilli acentuó el mismo mensaje: certidumbre, confianza, inversión y ciudadanía como una secuencia. En el oficialismo confían en que el esquema se ubique "entre las mejores ciudadanías de este tipo" del mapa global.
Qué se juega
El lanzamiento cierra una semana parisina cargada de anuncios de inversión. El Gobierno busca dólares frescos y un relato de apertura mientras, en la plaza local, el costo de financiamiento soberano sigue tenso. El programa no garantiza un aluvión inmediato: las ventanillas abren recién en el cuarto trimestre y cada expediente atraviesa filtros de seguridad y compliance.
Lo que sí queda definido es el precio de entrada y la arquitectura institucional. Desde US$350.000 en aporte directo —o US$800.000 en título—, con controles de SIDE, UIF y Migraciones, la Argentina se suma a la lista de países que canjean ciudadanía por capital. El próximo paso es operativo: poner a funcionar la Agencia, publicar la tipificación de "inversión relevante" y empezar a recibir carpetas.

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