Flybondi entra en concurso preventivo tras 57 días en tierra y con mil familias sin cobrar
La low cost pidió el concurso preventivo para evitar la quiebra: lleva casi dos meses sin volar, conserva tres aviones parados, acumula embargos de ARCA y la ANAC y más de 700 exempleados reclaman indemnizaciones impagas.

Flybondi dejó de pelear afuera de los tribunales. FB Líneas Aéreas S.A., la sociedad que opera la low cost, se presentó el viernes en concurso preventivo de acreedores y este lunes el Poder Judicial asignó el expediente al Juzgado Nacional en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, Secretaría N° 47. La aerolínea busca congelar su pasivo a la fecha de la presentación y abrir una negociación con quita para evitar la quiebra. La Justicia todavía debe resolver si abre formalmente el proceso.
El pedido llega después de 57 días sin un solo vuelo. El último servicio de la compañía unió Bariloche con Ezeiza a principios de agosto y desde entonces no volvió a transportar pasajeros. De los 13 aviones que llegó a tener, conserva tres en el país, todos parados. Los otros diez fueron devueltos a sus dueños y algunos todavía esperan el trámite de devolución con matrícula argentina. Su sitio web, además, volvió a quedar fuera de servicio: hoy no se pueden comprar pasajes ni gestionar reservas.
La low cost pidió el concurso preventivo para evitar la quiebra: lleva casi dos meses sin volar, conserva tres aviones parados, acumula embargos de ARCA y la ANAC y más de 700 exempleados reclaman indemnizaciones impagas.
Un juez que ya conoce el expediente
Pesaresi no llega en blanco. Ya tramitaba otras demandas contra la empresa y en una de ellas trabó un embargo sobre sus cuentas bancarias por unos $186 millones adeudados a la firma que le prestaba servicios de rampa y traslados entre Aeroparque y Ezeiza. En ese fallo advirtió sobre "la grave situación económico-financiera que atraviesa FB Líneas Aéreas, exteriorizada en los diversos reclamos de acreedores, incumplimientos de obligaciones fiscales y laborales y dificultades para afrontar sus compromisos".
La lista de acreedores es larga. ARCA y la ANAC reclaman en conjunto más de $3.000 millones y avanzaron con embargos entre agosto y septiembre: el fisco, por aportes, IVA y Ganancias impagos; el organismo aeronáutico, por $1.464 millones en tasas de seguridad aeroportuaria. Entre los privados, el Hotel Presidente pidió la quiebra por unos $660 millones, y también lo hicieron Seal Siher y Li Azzurri. La compañía acumula además 27 cheques rechazados por más de $2.900 millones. Estimaciones del sector ubican el pasivo total en torno a los US$120 millones.
Mil familias sin cobrar
El frente laboral es el más sensible. Entre despidos y retiros voluntarios, más de 900 personas dejaron la empresa en lo que va del año, y más de 700 exempleados reclaman indemnizaciones y retiros homologados que nunca cobraron. La semana pasada, un grupo se concentró frente a la Secretaría de Trabajo y fue recibido por la subsecretaria Claudia Testa. "La empresa está en falta en todo sentido: con los retiros voluntarios, con las indemnizaciones, y hasta con los trabajadores que siguen vinculados a la empresa, que tampoco están cobrando su sueldo", resumió Franco Vázquez, uno de sus representantes. Según los propios trabajadores, el conflicto alcanza a unas mil familias.
A ellos se suman los pasajeros. Un relevamiento independiente contabiliza unas 2.400 cancelaciones en 2026 y alrededor de 383.000 viajeros afectados, muchos de los cuales todavía esperan un reembolso. En agosto la aerolínea apenas operó 18 vuelos de cabotaje y su participación de mercado cayó del 17% de hace un año a prácticamente cero, según datos de la ANAC. En Brasil, el regulador ya le había restringido la venta de pasajes en julio, tras la cancelación masiva de vuelos en las rutas con ese país.
El grupo Scatturice, con dos concursos
Flybondi está en manos de COC Global, el grupo de Leonardo Scatturice, desde mediados de 2025. El mismo holding controla OCA, que tramita su propio concurso desde junio de 2025 en el Juzgado Comercial N° 22. La aerolínea intentó que su presentación quedara en ese tribunal por conexidad, pero no lo consiguió y el expediente siguió su propio camino.
La caída tiene también una lectura política. La low cost fue la cara más visible de la política de "cielos abiertos" que inauguró Mauricio Macri y profundizó el gobierno de Javier Milei a través del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Y Scatturice, un exagente de inteligencia con vínculos con la Casa Rosada y con el Partido Republicano estadounidense, ofició de nexo para la participación del Presidente en la CPAC junto a Donald Trump.
Qué viene ahora
Si el juez abre el concurso, designará un síndico, ordenará la publicación de edictos y fijará los plazos para que los acreedores verifiquen sus créditos. Los juicios patrimoniales por deudas anteriores quedarán concentrados en el expediente. Las deudas no desaparecen: cambia la forma en que se discuten y, eventualmente, se pagan.
El problema de fondo es que Flybondi no tiene flota propia ni inmuebles para ofrecer como respaldo. Para que el concurso tenga sentido, la empresa deberá demostrar que existe un negocio capaz de sostenerse una vez reordenadas sus deudas. Con los aviones en tierra y la web caída, esa prueba hoy parece cuesta arriba.

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