El FMI inicia la tercera revisión: meta fiscal en duda y reservas por encima
La misión técnica del Fondo aterriza en Buenos Aires para auditar las metas de junio: el superávit primario ronda el 1,3% del PBI frente a la pauta del 1,4%, mientras las compras de divisas ya superan los USD 14.000 millones. En juego, un desembolso cercano a USD 900 millones y un vencimiento por unos USD 800 millones el 25 de septiembre.

La misión técnica del Fondo Monetario Internacional comenzó este lunes en Buenos Aires la tercera revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas. El examen toma como referencia las metas cuantitativas de junio de 2026 y vuelve a poner en el centro dos variables que marcaron el programa desde el inicio: el resultado fiscal primario y la acumulación de reservas.
El escenario que encuentran los técnicos es asimétrico respecto de las dos revisiones anteriores. En aquellas, el Gobierno cumplió con holgura el frente fiscal y quedó corto en reservas. Ahora la fotografía se invierte. El Banco Central acumuló compras por más de USD 14.000 millones en el año, por encima de la pauta nominal de USD 10.000 millones, mientras que en Hacienda la proyección de superávit primario para 2026 se ubica cerca del 1,3% del PBI, unos puntos por debajo de la meta del 1,4% pactada con el organismo.
La misión técnica del Fondo aterriza en Buenos Aires para auditar las metas de junio: el superávit primario ronda el 1,3% del PBI frente a la pauta del 1,4%, mientras las compras de divisas ya superan los USD 14.000 millones. En juego, un desembolso cercano a USD 900 millones y un vencimiento por unos USD 800 millones el 25 de septiembre.
Esa brecha fiscal, estimada en torno a $700.000 millones, no es enorme en magnitud, pero obliga a una discusión técnica sobre si corresponde un waiver o un ajuste de trayectoria. En el primer semestre el resultado primario se ubicó cerca del 0,6% del producto, apenas debajo de la pauta semestral del 0,7%. El ministerio sostiene que el acumulado del año mantiene cuatro ejercicios consecutivos de superávit financiero si se incluye 2027, un dato que el oficialismo exhibe como inédita en la historia reciente sin default.
Reservas, dólar y clima
En paralelo, el Fondo mira con atención la demanda minorista de divisas y el atraso cambiario relativo. Los ahorristas elevaron las compras en los últimos meses y el tipo de cambio real retrocedió hacia niveles de septiembre de 2024, según consultoras privadas. En la City se estima que el Ejecutivo ya destinó más de USD 3.000 millones a instrumentos dollar-linked para contener cotizaciones alrededor de los $1.500.
Otro foco de la misión es el impacto del Súper Niño sobre el ingreso de dólares del agro. Técnicos del organismo iniciaron contactos informales con referentes del sector para calibrar cómo el clima puede alterar la cosecha 2026/27. Proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario ubican la producción agrícola total cerca de 156 millones de toneladas si las lluvias revierten el déficit hídrico, con exportaciones potenciales por unos USD 42.000 millones. Un exceso de agua, sin embargo, podría demorar siembras y el corrimiento de liquidaciones justo en la antesala electoral de 2027.
Calendario de pagos y desembolso
La revisión no es solo un examen de números. El viernes 25 de septiembre vence un pago de capital con el propio organismo por alrededor de USD 800 millones. Si la evaluación técnica cierra en acuerdo y el Directorio Ejecutivo la convalida después, el país podría acceder a un desembolso cercano a USD 900 millones. Ese giro no es automático: primero debe haber acuerdo a nivel de staff y luego el visto bueno del board.
La llegada de la comitiva coincide con el viaje del ministro de Economía a Nueva York, junto al Presidente, para la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esa superposición reduce la ventana de reuniones de alto nivel en Buenos Aires y concentra buena parte del diálogo en los equipos técnicos.
Qué evaluará la misión
Además del fiscal y las reservas, la agenda incluye el régimen cambiario, las proyecciones del Presupuesto 2027 y el marco monetario. Voces cercanas al organismo señalan presión por mayor flexibilidad del tipo de cambio y advierten que el apoyo político de Washington no se traduce en un cheque en blanco: el programa ya flexibilizó metas operativas y difícilmente tolere otra rebaja profunda en el objetivo de reservas bajo una cláusula electoral.
La tercera revisión, entonces, arranca con un balance mixto. Hay holgura en compras de divisas y una desviación acotada en el superávit primario. El desenlace dependerá de cómo se cierren los números netos de reservas bajo la metodología del acuerdo, de la letra fina del Presupuesto y de la disposición del Fondo a convalidar un desvío fiscal menor a cambio de sostener el ancla externa en año electoral.

La conversación (0)
Comentarios visibles en este navegador.