El Gobierno paga al FMI cerca de US$800 millones en plena tercera revisión
En el marco de la misión técnica que audita el acuerdo, el Tesoro cancelará un vencimiento de capital de cerca de US$800 millones con dólares propios depositados en el BCRA y espera recomponer la caja con el próximo desembolso.

El Gobierno afronta este viernes un vencimiento de capital con el Fondo Monetario Internacional por cerca de US$800 millones, en plena visita de la misión técnica que conduce la tercera revisión del programa. El Tesoro canalizará el pago con dólares propios depositados en el Banco Central, de modo que el impacto caiga sobre las reservas brutas y no sobre la métrica neta que el propio equipo económico y el mercado siguen de cerca.
Según los últimos datos disponibles, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el BCRA superaban los US$2.300 millones a mediados de esta semana. Con ese colchón, Economía no debería tener problemas para desembolsar los cerca de US$793 millones que corresponden a la recompra de capital vinculada al acuerdo Extended Fund Facility firmado en abril de 2025. Fuentes del Palacio de Hacienda confirmaron que se usarán fondos del Tesoro y que, una vez aprobada la revisión, el desembolso pendiente —estimado entre US$860 y US$1.000 millones— permitirá recomponer parte de esa caja.
En el marco de la misión técnica que audita el acuerdo, el Tesoro cancelará un vencimiento de capital de cerca de US$800 millones con dólares propios depositados en el BCRA y espera recomponer la caja con el próximo desembolso.
La operación coincide con la auditoría en Buenos Aires. La delegación, encabezada por Joyce Wong, llegó el lunes 21 de septiembre para examinar el cumplimiento de la meta fiscal y de acumulación de reservas. Desde el equipo económico sostienen que las metas están cumplidas y que el esquema financiero presentado en julio ya contemplaba un colchón de liquidez en dólares suficiente para afrontar vencimientos sin depender de cada desembolso de organismos internacionales. Ese programa proyecta necesidades de financiamiento por US$19.200 millones en 2026 y fuentes por US$22.900 millones, con un saldo positivo de unos US$3.700 millones de cara a 2027.
Analistas del mercado señalan que, si el pago se hace con depósitos del Tesoro, la métrica de reservas netas —que ya descuenta esos depósitos y los vencimientos de Bopreal de los próximos doce meses— permanecería inalterada. En cambio, las reservas brutas sí caerán de forma temporal hasta que el Fondo libere el tramo asociado a la tercera revisión. Para concretar la cancelación, Economía convertirá dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta del organismo, y realizará la recompra ante la Cuenta de Recursos Generales.
El calendario externo no se agota este viernes. Tras el pago de septiembre, quedan otros dos vencimientos relevantes con el FMI en lo que resta del año: unos US$865 millones en noviembre y cerca de US$340 millones en diciembre. Entre septiembre y diciembre, el conjunto de compromisos con el organismo —capital, intereses y recargos— supera los US$2.000 millones. Consultoras privadas estiman, además, obligaciones en moneda extranjera por alrededor de US$3.800 a US$4.100 millones en el último cuatrimestre, incluyendo cupones de bonos soberanos y pagos a otros organismos.
Mirando más lejos, el perfil de deuda se endurece. Para 2027, los compromisos con el FMI rondan los US$7.700 millones frente a apenas dos desembolsos previstos por unos US$1.700 millones, lo que implica una cancelación neta cercana a los US$6.000 millones. Hacia 2028, entre el Tesoro y el BCRA aparecen pagos estimados a privados y al Fondo por cerca de US$27.800 millones. En ese horizonte, la acumulación de reservas hasta diciembre de 2027 se vuelve la variable crítica: cuántos dólares haya en caja condicionará el margen de maniobra para refinanciar y para transitar el año electoral sin sobresaltos de liquidez.
El mensaje oficial es de calma operativa. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, destacó en los últimos días el colchón construido con compras récord de reservas por parte del BCRA y reiteró que el programa financiero no depende de cada cheque del Fondo. Si la revisión avanza sin objeciones mayores, el desembolso esperado compensará buena parte de la salida de este viernes.
En síntesis, el Gobierno paga, conserva intacta la lectura de reservas netas y apuesta a que la tercera revisión cierre el círculo con un nuevo desembolso. El test no es solo contable: es también político. En un año que ya se proyecta electoral, cada vencimiento con el FMI se convierte en un termómetro de solvencia, de disciplina fiscal y de la capacidad del equipo económico para sostener el ancla sin quemar el colchón de dólares que tanto le costó armar.

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