Karina se queda en Buenos Aires y encabeza la mesa política tras la renuncia en Discapacidad
Karina Milei canceló el viaje a la ONU y encabeza hoy a las 13 la mesa política en Casa Rosada, tras la renuncia de Alejandro Vilches en Discapacidad y el cruce con Patricia Bullrich por los cambios del Presupuesto 2027.

La secretaria general de la Presidencia canceló su viaje a Nueva York y se quedó en Buenos Aires para encabezar, a las 13, la mesa política en Casa Rosada. El cónclave llega en medio de la tensión abierta por el capítulo de discapacidad del Presupuesto 2027 y un día después de la renuncia sorpresiva del secretario nacional del área, Alejandro Vilches.
El Presidente viajó a la Asamblea General de las Naciones Unidas con el canciller y el ministro de Economía. En Balcarce 50, en cambio, la prioridad doméstica es limar asperezas: la jefa del bloque oficialista en el Senado confirmó que asistirá y anticipó que esta vez "va a llegar antes" y se quedará hasta el final.
Karina Milei canceló el viaje a la ONU y encabeza hoy a las 13 la mesa política en Casa Rosada, tras la renuncia de Alejandro Vilches en Discapacidad y el cruce con Patricia Bullrich por los cambios del Presupuesto 2027.
Qué detonó la interna
El conflicto arrancó cuando se conoció que el proyecto enviado al Congreso incorpora, en los artículos 36 a 41, cambios que derogan de manera parcial la emergencia en discapacidad y modifican el nomenclador de prestaciones básicas. En la práctica, según las lecturas críticas dentro del propio oficialismo, las familias quedarían obligadas a negociar valores de terapias y tratamientos con obras sociales y prepagas sin un arancel único de referencia.
La senadora insistió en que esos puntos no se habían conversado en la mesa política. Afirmó que, cuando se habló del Presupuesto, ella estaba presente, y rechazó la versión del jefe de Gabinete de que se hubiera retirado antes. También señaló que el titular de Diputados, que se quedó unos minutos más, tampoco conocía el detalle. "Cuando uno es jefe de una bancada y no se entera, uno llega al Congreso y te dicen 'nos estás engañando'", resumió el malestar.
Desde el entorno de la secretaria general intentaron bajar el tono: hablan de "diferencia de opiniones" y niegan una ruptura. Aun así, varios integrantes del núcleo duro dan por descontado que la renuncia de Vilches y la coordinación del texto presupuestario ocuparán el centro de la charla.
La renuncia en Discapacidad
Vilches dejó el cargo el lunes al mediodía con una carta en la que invocó "razones estrictamente personales". Había asumido como interventor tras la salida de su antecesor, marcada por audios y una causa por presunta corrupción en compras. Mientras se define el reemplazo, el área quedó a cargo de Esteban Giler, subsecretario del Ministerio de Salud.
La vacante llega en el peor momento político: el oficialismo necesita dictamen favorable en comisiones y evitar que el capítulo de discapacidad se convierta en una nueva derrota parlamentaria. La senadora advirtió que insistir con la letra actual sería un "error no forzado" y que, si se tropieza otra vez con la misma piedra, la lectura pública será de crueldad.
Quiénes se sientan a la mesa
Además de la secretaria general y la senadora, están citados el jefe de Gabinete, el presidente de Diputados, el vicejefe de Gabinete, el asesor presidencial, el subsecretario de Gestión Institucional y el secretario de Comunicación. Ausente por agenda en Manhattan, el ministro de Economía —señalado por la senadora como uno de los responsables de no avisar los cambios— no participará.
Antes del cónclave, el jefe de Gabinete recibe al gobernador de Entre Ríos. La Casa Rosada busca respaldos provinciales para el Presupuesto, con debate previsto a principios de octubre, y ya agenda otros encuentros con mandatarios aliados en los próximos días.
Agenda paralela
Mientras la mesa política intenta recomponer coordinación, el Presidente prepara su discurso ante la ONU y una agenda con inversores. La hermana del mandatario, al quedarse, envía una señal clara: el frente interno pesa tanto como la gira. El oficialismo necesita alinear discurso, números y aliados antes de que el capítulo de discapacidad defina, otra vez, el costo político de un proyecto que todavía no tiene los votos asegurados.
La foto de este martes es de urgencia doméstica. En Nueva York se juega la imagen internacional; en Balcarce 50, la capacidad del oficialismo de hablarse entre sí antes de pelear en el Congreso.

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