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Olivos, Casa Militar, Seguridad

Olivos bajo la Casa Militar: el Gobierno disuelve la administración civil y avanza con despidos

El Ejecutivo traspasó a la Casa Militar la custodia integral de la Quinta de Olivos y las residencias transitorias del presidente, con un plazo de 60 días. La medida disuelve la administración civil del predio y disparó denuncias gremiales por despidos.

"La Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de la seguridad de Olivos" (Clarín)

El Gobierno centralizó en la Casa Militar la custodia de la Quinta de Olivos y de las residencias transitorias del presidente y su familia. El anuncio oficial, difundido este jueves, fija un plazo máximo de 60 días para completar la transferencia integral de responsabilidades y bienes, y disuelve la Administración General de la Residencia Presidencial. En paralelo, gremios denunciaron despidos y reubicaciones de personal civil que esta mañana no pudo ingresar a cumplir tareas habituales.

El comunicado de Presidencia habla de "elevar los estándares de eficiencia y seguridad" del jefe de Estado y su entorno. Como contexto, cita una "escalada de la inseguridad a nivel global" y la visita del Papa León XIV a la Argentina, que según el Ejecutivo demandará obras y personal ajeno para acondicionar la agenda oficial. La Casa Militar, a cargo del coronel Sebastián Ignacio Ibáñez, dependerá en la práctica de la Secretaría General que conduce Karina Milei.

El Ejecutivo traspasó a la Casa Militar la custodia integral de la Quinta de Olivos y las residencias transitorias del presidente, con un plazo de 60 días. La medida disuelve la administración civil del predio y disparó denuncias gremiales por despidos.

Qué cambia en Olivos

Hasta ahora convivían esquemas civiles y militares en la residencia. El nuevo diseño separa seguridad, administración y control, y deja la responsabilidad integral de la custodia bajo el órgano militar de la Presidencia. Fuentes oficiales confirmaron que el proceso incluye despidos y reasignación de tareas respecto del personal de la Administración General. Sobre el funcionario que encabezaba ese casillero, Osvaldo Javier Sosa, no había novedades públicas al cierre de esta nota.

La medida se ampara, según el Ejecutivo, en la Ley de Defensa Nacional y en las facultades históricas de la Casa Militar, que ya provee seguridad en Casa Rosada y en los desplazamientos del presidente dentro y fuera del país. En los hechos, el organismo mixto de militares y civiles venía ganando peso en la cobertura de actos, en el control de acceso de prensa y en la cápsula de custodia que acompaña a Milei en la vía pública.

Despidos y reacción gremial

Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital, denunció que trabajadores de la Quinta se presentaron a su puesto y no pudieron cumplir tareas. "Despidieron sin ningún motivo al personal de la Quinta de Olivos", escribió en redes, y anticipó pelea administrativa y judicial. El Gobierno, en cambio, presentó el rediseño como una reducción de estructura formal y de la cantidad de personal que permanece en el predio.

La coincidencia temporal con la visita papal y con un clima de mayor hermetismo en torno al presidente alimentó lecturas políticas. En el entorno oficial insiste en que el eje es operativo: menos capas administrativas, una cadena de mando única y capacidad de coordinar inteligencia y contrainteligencia alrededor de la residencia. Críticos suman otra lectura: concentrar Olivos bajo Karina Milei refuerza el control familiar sobre el círculo íntimo del poder.

Seguridad y narrativa

La Casa Militar ya había protagonizado episodios sensibles: denuncias por supuesto espionaje a periodistas —desestimadas en sede judicial—, restricciones a cámaras acreditadas y operativos que limitaron filmaciones del presidente en apariciones recientes. Ese historial explica por qué el anuncio de hoy no se lee solo como un ajuste burocrático.

Con el reloj de 60 días en marcha, el traspaso se medirá en tres frentes: cuántos civiles quedan fuera o reubicados, cómo se reorganiza el acceso de prensa y proveedores, y si el esquema militar logra absorber administración cotidiana sin fricciones. Mientras tanto, Olivos deja de ser un enclave con administración civil autónoma y pasa a funcionar, de punta a punta, bajo la lógica de la custodia presidencial.

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