El Senado convirtió en ley el recorte de subsidios de Zonas Frías
Con 38 votos a favor y 8 en contra, el Senado sancionó la reforma que limita el beneficio automático de gas a Patagonia, Malargüe y la Puna, y deja a millones de hogares de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe bajo un esquema focalizado por ingresos.

El Senado convirtió en ley la reforma del régimen de Zonas Frías impulsada por el oficialismo. La votación cerró con 38 votos afirmativos y ocho negativos, en una sesión marcada por el retiro del peronismo, de algunos radicales y de la bancada Moveré Santa Cruz al momento de tratar el expediente.
La norma ya tenía media sanción de Diputados y, al pasar por la Cámara alta sin cambios de fondo que la obligaran a volver, queda lista para su promulgación. El objetivo declarado del Ejecutivo es achicar el gasto en subsidios al gas y recentrar el beneficio en regiones de frío extremo, en línea con la política de equilibrio fiscal.
Con 38 votos a favor y 8 en contra, el Senado sancionó la reforma que limita el beneficio automático de gas a Patagonia, Malargüe y la Puna, y deja a millones de hogares de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe bajo un esquema focalizado por ingresos.
Qué cambia en el régimen
El esquema, creado en 2002 y ampliado en 2021, había multiplicado los hogares alcanzados: de cerca de 950.000 a unos 4 millones. La ley sancionada retrotrae el criterio climático original. Solo conservan el beneficio automático los usuarios de la Patagonia, de Malargüe en Mendoza y de la Puna.
Quedan afuera del descuento automático los distritos incorporados en aquella ampliación, entre ellos amplias zonas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Jujuy y La Rioja. En la provincia de Buenos Aires, salvo Patagones —que pertenece formalmente a la Patagonia—, se contabilizan 94 municipios afectados y unos 1,24 millones de hogares. A nivel nacional, el impacto se estima en alrededor de 3,35 millones de usuarios.
Además del mapa, cambia la base de cálculo. Hasta ahora la bonificación —que oscilaba entre 30% y 50% según la región— se aplicaba sobre el total de la factura. Con la nueva regla, el subsidio recae solo sobre el precio del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte (PIST). Distribución, transporte e impuestos quedan fuera de la cobertura. Incluso los usuarios que siguen dentro del régimen histórico enfrentarán aumentos: durante la negociación se manejó un piso cercano al 25% para esa zona.
Focalización y excepciones
Quienes habiten fuera del núcleo patagónico-puneño no pierden toda vía de asistencia. Pueden pedir el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados si acreditan vulnerabilidad. El tope de ingresos fijado es el equivalente a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo —cerca de $4,8 millones según la referencia usada en el debate—. También entran de forma directa hogares con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, veteranos de Malvinas y, con evaluación de Energía, casos con Certificado Único de Discapacidad.
El Gobierno proyecta un ahorro del orden de $272.000 millones. Según la lectura oficial, el esquema ampliado generaba un déficit elevado, financiado en parte con un recargo del 7,5% sobre el gas que no alcanzaba a cubrir los costos desde 2021.
Reacciones y el canje con el Norte
Para sostener los votos, el oficialismo negoció con gobernadores del Norte una compensación eléctrica para “zonas cálidas” en los meses de mayor temperatura. Ese compromiso no quedó escrito en el texto de la ley y se instrumentaría por resolución. En el recinto, aliados radicales marcaron matices: hubo quienes defendieron la focalización por ingresos y quienes, como el bonaerense Maximiliano Abad, rechazaron la quita por el impacto en Mar del Plata, Tandil y Necochea, donde millones de personas podían quedar “desprotegidos de un día para el otro”.
Desde la comisión de Energía, Flavia Royón sostuvo que el país necesita “un sistema de subsidios mucho más justo”, y recordó que hay unos 9 millones de usuarios de gas por redes, de los cuales la zona fría histórica representa cerca de 940.000 y la ampliada unos 3,3 millones, además de más de 6 millones que dependen de garrafas.
Cierre
Con la sanción, el oficialismo suma una victoria legislativa sensible en el bolsillo de las familias justo cuando la agenda doméstica vuelve a concentrarse en tarifas, ingresos y el tramo final del año. El próximo capítulo será el impacto concreto en las boletas del invierno que viene y si la promesa de alivio eléctrico para el Norte se materializa a tiempo.

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