Senado acelera reforma del Banco Central e Inocencia Fiscal II
La Cámara alta abre este miércoles el tratamiento en comisión de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central —con Bausili y Werning— y de Inocencia Fiscal II, con media sanción de Diputados y apuro oficialista por dictamen y recinto antes del Presupuesto 2027.

El Senado arranca este miércoles una jornada clave para la agenda económica del oficialismo: dos plenarios de comisiones ponen en marcha el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de la ley de Inocencia Fiscal II, iniciativas que ya tienen media sanción de Diputados y que La Libertad Avanza quiere convertir en ley antes de que el Presupuesto 2027 monopolice el Congreso.
El calendario es denso. A las 10.30 se reúnen Economía Nacional e Inversión y Presupuesto y Hacienda para discutir la reforma del Central. Están convocados el presidente de la entidad, Santiago Bausili, y el vicepresidente, Vladimir Werning. A las 17.30 toca Inocencia Fiscal II, con especialistas en derecho tributario invitados a exponer. En ambos casos el oficialismo buscará firmar dictamen hoy o, si faltan acuerdos, la semana próxima.
La Cámara alta abre este miércoles el tratamiento en comisión de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central —con Bausili y Werning— y de Inocencia Fiscal II, con media sanción de Diputados y apuro oficialista por dictamen y recinto antes del Presupuesto 2027.
La reforma del Banco Central obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones en Diputados. El núcleo del proyecto redefine el mandato de la autoridad monetaria hacia la preservación del valor de la moneda y limita el financiamiento al Tesoro nacional, a provincias y a otros niveles de gobierno. También apunta a recortar funciones asociadas al direccionamiento del crédito, bajo la premisa de que exceden el rol central de un banco emisor. Para el Ejecutivo, la norma completa una concepción de política monetaria separada de las urgencias fiscales del día a día.
Inocencia Fiscal II llegó a la Cámara alta con 139 votos a favor, 110 en contra y 2 abstenciones. La iniciativa busca atraer al circuito formal dólares que hoy permanecen fuera del sistema financiero, ampliando el Régimen Simplificado del Impuesto a las Ganancias. Entre los cambios más sensibles figuran la eliminación de topes de acceso al régimen y una redefinición de qué se considera una "discrepancia significativa" para que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero pueda impugnar una declaración. En el tramo de Diputados, además, se cerró la puerta a beneficios para funcionarios públicos, una exigencia de bloques dialoguistas tras el antecedente que marcó la negociación política del paquete.
El apuro no es decorativo. El Poder Ejecutivo debe enviar el Presupuesto 2027 el 15 de septiembre, y la presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, quiere concentrar en septiembre la mayor parte de las leyes económicas pendientes: Salud Mental, BCRA, Inocencia Fiscal, pliegos y el traspaso de competencias judiciales a la Ciudad. En el calendario interno del oficialismo se menciona llevar al recinto en torno al 17 de septiembre si hay dictamen. La reforma electoral, más conflictiva por la resistencia a suspender o eliminar las PASO, quedaría para octubre.
El clima interno del oficialismo también pesa. Tras semanas de fricción entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la conducción del bloque, la Cámara alta finalmente pone fecha a los dos proyectos más sensibles del programa económico. El apoyo de dialoguistas —PRO, radicales y bloques provinciales— será decisivo para pasar de la exposición de especialistas a un dictamen firmable. Sin ese piso, el oficialismo solo gana tiempo de debate y pierde la ventana previa al Presupuesto.
En el fondo, la jornada mide dos cosas a la vez. Por un lado, la capacidad del Gobierno de traducir su mayoría relativa en Diputados en una mayoría operativa en el Senado. Por el otro, si la agenda de estabilización —moneda, blanqueo de flujos y reglas fiscales— puede avanzar sin quedar sepultada por la pelea diaria por quórums, emplazamientos y temas de alta sensibilidad social que ya tensionan la Cámara baja.
Si los dictámenes salen esta semana, el oficialismo llega a fin de mes con dos piezas centrales del paquete económico más cerca del recinto. Si la negociación se estira, el Presupuesto 2027 absorberá la atención parlamentaria y convertirá septiembre en un mes de anuncios sin cierre. El Senado, por un día, vuelve a ser el termómetro de esa carrera.

La conversación (0)
Comentarios visibles en este navegador.